Sagrado Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María, Nuestra Señora Desatadora de Nudos, y Castísimo Corazón de San José: les entregamos nuestros matrimonios. Denos luz para reconocer aquello que repetimos sin condenarnos ni culpar al otro. Iluminen nuestros corazones para que lo que hasta hoy permanecía oculto pueda comenzar a ser visto bajo la mirada misericordiosa de Dios. Custodien nuestra alianza y condúzcannos siempre hacia el Otro Lado del Milagro. Amén.