Primero por la sanación interior de ambos, por la conversión del corazón de mi esposo y por la restauración de nuestro matrimonio. Llevamos 5 meses separados en ciudades diferentes, hoy sé que pasó porque Dios quiere trabajar en nuestro interior para poder estar juntos de nuevo con un corazón renovado en Cristo y siendo Él, el pilar de nuestro matrimonio.