Amado padre celestial, oro por mi matrimonio, por que se reavive la llama del amor profundo, por sabiduría para comprender tu voluntad en mi vida, por la alegria que quiero recibir de ti en mi corazón, porque los pensamientos que no vienen de ti se alejen definitivamente de mi alma, mente y corazón, las dudas sobre mi amor y mi matrimonio se conviertan en fe y esperanza en ti.