Por favor, oren para que nuestro matrimonio sea restaurado. Para que mi esposo se convierta; para que Dios transforme su corazón de piedra, en un corazón de carne, contrito y humillado. Para que El Espíritu Santo ilumine su entendimiento, y retire de él la ceguera espiritual que lo ha llevado a transformarse en un hombre completamente distinto a aquél con quien me casé. Para que Dios renueve nuestros corazones y nos brinde una segunda oportunidad, haciéndonos semejantes a La Sagrada Familia.